-No, señorita perdón ¿cómo dijo que se llamaba?
-Ivonne
-Como le decía señorita Ivonne, no podemos hacer valido su contrato
-Pero el importe total del servicio esta pagado, no entiendo por que se niega
-Vera usted, no es que me este negando, no podemos permitirle hacer uso del lugar por que es solo para muertos
-En ninguna parte se menciona algo sobre muertos
-mjh, creo que se sobreentiende señorita
-Pues lo único que se es que, según el susodicho contrato, puedo hacer uso del lugar durante los próximos siete años, después de haber tomado posesión del mismo, y al termino de este tiempo mis restos serán incinerados.
-Bien lo ha dicho usted, los restos!
-Véame bien! ¿usted cree que lo que queda de mi es algo mas que restos?.
Nota: Si te fueras tendría que discutir con los de la agencia funeraria.
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2 comentarios:
Hasta hoy leo esto. Te faltó leer las letras chiquitas en el contrato, donde se habla de que enamorarse no es morir, sino todo lo contrario, como me sucede, desde hace poco más de un mes.
Amándote, más y más.
E.
Como siempre buen texto me gustó el humor negro, y por acá ando leyendote.
Saludos
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