jueves, julio 13, 2006

De noches y de Muertes

PARTE I
-De noche!, te has dado cuenta que de noche es cuando pasan las mejores o las peores cosas de la vida- me dice Alicia cuando decido contestar el celular. ¿Estas Bien? ¿Dónde estas? ¿Qué pasó?, y antes de seguir con mi interrogatorio,continua diciendo - aunque siempre hay noches muertas, lastima que esta no sea una de esas!.
Me incorporó en la cama y con los ojos aun entrecerrados busco el interruptor de la lámpara, como si con el cuarto iluminado pudiera descifrar el motivo de su llamada. Se que ella no se hubiera atrevido a llamar sabiendo que estaba en casa lo cual, un miércoles a las 2:00 a.m. , en un hombre casado con dos hijos suele ser lo mas normal.
Con las ideas un tanto revueltas, intento entender si esto es la parte del sueño donde crees que estas despierto sin estarlo, o en realidad estoy despierto deseando que sea un sueño, para evitar las complicaciones que la situación me acarreara. Aun sin definir en que lado de la realidad estoy ubicado, continuo pegado al teléfono esperando que Alicia decida responder.
Callado, decido esperar callado y es que ella odia que la interrumpan cuando habla...( como no se en que momento lo hará )la espero callado. En realidad, para se honestos, no se que mas hacer, me sorprende su llamada... no se me ocurre que puede estar pasando.. No es su costumbre buscar a nadie cuando "esta mal", incluso alguna vez la regañe, por llamarlo de algún modo,( es tan ingobernable, que es imposible hacerlo ).
-No es mentalmente sano que no hables de las cosas que te causan dolor,- le dije, y es que Alicia tiene esa mala costumbre
- ¿Buena o mala? - me cuestionaría- lo bueno o malo siempre es cuestión de perspectiva.

Y precisamente por ser cuestión de perspectiva sostengo que es una mala costumbre, Alicia no habla de las cosas que la hacen vulnerable, sin embargo como todo ser humano busca alguna manera de escapar.... en su caso la noche es su compañera.
-Llámame cursi – me dijo una tarde- , aunque sabes que no lo soy, pero no hay mejor psicólogo que una noche que se junta con las estrellas y te acompañan y no dicen nada... esa terapia no la encuentras en ningún lado ni en las frases hechas que te dice, incluso, la compañera de trabajo que se dedica a decir pestes de ti o el medico que ni te conoce y vienen todas acompañaditas, claro que no de estrellas, de lastima. “sabes que cuentas conmigo.... Dios sabe por que hace las cosas.... es lo mejor....todo va estar bien...” y un millón mas que lo único que te provocan es mentarle la madre a quien te las dice. Por eso prefiero la noche no solo no pone cara de
pendeja, no dice nada y no tienes que decirle nada.
Y precisamente de noche la conocí, una noche desafortunada al menos eso dijo ella. Era octubre, la vi recostada boca arriba, en un pabellón, sobre el pasto verde mirando al cielo, se veía tan fuera de lugar, supongo que, precisamente el contraste de su rostro, con la ciudad en movimiento de un sábado de quincena en Av. Homero, fue lo que me impulso a plantarme de rodillas a su lado.
No pude evitar pensar en esa noche, creo que fue ahí donde me enamore de ella, y precisamente en este pensamiento me interrumpe la voz de Anabel.
-¿Quién te llama a esta hora?, por Dios Alberto diles a tus jefes que sueles dormir de vez en cuando.
-Duérmete,- le digo a mi mujer mientras apago la lámpara que segundos antes me empeñaba en prender y
termino por salir de la recamara.
Continuará......(parte una de tres)...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sin duda alguna tienes el don de poder expresar sentimientos con letras, pero tu principal don es el despartar en mi el sintimiento de AMOR. Sentimiento que desperto con pesades y lentitud, pero que hoy es pleno, que dia a dia vivi y siento.

Gracias.